Reseña: Glass

Glass-movie-poster.jpg

Glass no es la película que esperas que sea. Incluso sospecho que para muchas personas no será la película que quieren. Pero es la película que M. Night Shyamalan quiso hacer. Y a él no le importa lo que quieras.

Sin embargo, me parece extraño que tantas personas se hayan sorprendido y rechazado por completo a Glass, ya que este ha sido el enfoque del director en sus películas previas. Siempre le ha gustado jugar con las expectativas del público y esta cinta no es diferente. Tal vez sea mejor que entres al cine sabiendo que esta no es una aventura de superhéroes llena de luchas épicas. Pero, para ser justos, tampoco lo era Unbreakable.

Unbreakable se benefició del hecho de que la audiencia no sabían cómo reaccionar, ya que las películas de superhéroes eran todavía una idea novedosa en el 2000, más aún una que examinara a los superhéroes como parte de nuestro mundo real. Su fracaso en taquilla podría estar relacionado con el hecho de que el estudio no tuvo fe en la película y decidió basar todo su marketing como el aterrador y espeluznante seguimiento de Shyamalan a The Sixth Sense en lugar de la lenta deconstrucción del mito de superhéroes. Tuvieron que pasar años para que fuera considerada una de sus mejores películas al igual que una de las mejores dentro de su género, incluso Quentin Tarantino lo llamó “una obra maestra de nuestros tiempos”.

Por otro lado, Glass se estrena en un paisaje cinematográfico donde se lanzan de 3 a 5 películas de superhéroes en un mismo año, con películas como la trilogía de Christopher Nolan, Batman y Logan, que han tomado en serio a estos personajes, combinando un análisis de su estado emocional interno con gran acción de alto presupuesto.

No creo que Glass pase por lo mismo que la precuela que recibió, ya que como mínimo, en mi opinión, Unbreakable, así como Split son películas superiores en muchos aspectos. Pero tal vez tome un poco de tiempo y distancia para obtener una recepción diferente de la que está recibiendo ahora.

Habiendo dicho todo esto, Glass representa lo mejor de los instintos del cineasta y lo peor de sus impulsos. Afortunadamente, lo que funcionó en Unbreakable y Split, continúa trabajando a la perfección en Glass. Las actuaciones de los tres protagonistas son excelentes, con McAvoy en particular, continuando con su trabajo estelar y único que comenzó en Split, particularmente en una escena destacada en donde se transforma en diferentes personalidades de su personaje Kevin Wendell Crumb en el lapso de unos minutos. Sin embargo, esta vez se le ha permitido encontrar el lado más humano de su desquiciado personajes, inesperadamente colocándolo como el corazón de la película.

Samuel L. Jackson lleva a su personaje a un rendimiento muy diferente al de la primera película, mostrando a un Elijah Price sedado durante una gran cantidad de la cinta antes de explotar en una caricatura que solo le falta cacarear como un maniático villano de Marvel en la segunda mitad. A pesar de este cambio, se ajusta al sabor de cómic que Shyamalan busca.

En cuanto a Bruce Willis, se usa menos de lo que esperaba o quisiera, pero es capaz de aportar ese sentido heroico y noble de bondad que había mostrado anteriormente en David Dunn. Afortunadamente se puede poner a Glass dentro de su lista de películas recientes en las que visiblemente se preocupa por su actuación en lugar de trabajar por un día y medio y un cheque fácil, como se puede ver en su reciente filmografía de películas lanzadas directas a DVD.

Los personajes secundarios que regresan de Unbreakable y Glass tienen menos que hacer esta vez con Anya Taylor Joy, Spencer Treat Clark y Charlayne Woodard siendo anclas emocionales para los tres protagonistas, y aunque sus actuaciones son adecuadas, en ocasiones debe manejar diálogo expositorios y cursis que dudo que la mayoría de actores pudieran hacer mejor.

Se introduce Sarah Paulson como la Dra. Ellie Staple, psiquiatra especializada en pacientes con delirios de grandeza que piensan que son superhéroes de la vida real. La mayor parte del segundo acto trata con el análisis y las conversaciones que ella tiene con cada personaje, tratando de convencerlos que sus poderes son solo de la mente y no físicos.

Shyamalan siempre ha tenido un gran sentido sobre cómo construir geniales escenas individuales, y aquí no es una excepción. De hecho, los dos primeros actos están llenos de grandes momentos tensos anclados por su agudo y ágil sentido visual ayudado por un gran trabajo realizado por el cinematógrafo Mike Gioulakis y diálogos teatrales que son alzados por las actuaciones. Su uso de los colores, aunque obvio y un poco descarado con cada uno de los tres personajes principales teniendo su propia combinación de colores (David es verde, Kevin es amarillo y Elijah es púrpura), sirve para incorporar con éxito el sentimiento de cómic que desea traer a este mundo.

También es de destacar la banda sonora minimalista de West Dylan Thordson, que incorpora algunos de sus propios temas de Split, así como la magnífica obra de Unbreakable por James Newton Howard, la cual me hubiera gustado que fuera utilizado mucho más. Sin embargo, es capaz de generar suspenso con temas tensos, replicando ser el tic toc de un reloj, poniendo presión sobre los personajes al igual que grandes y épicos temas de super heroicos sin terminar sonando como algo escrito para Los Vengadores.

Luego viene el tercer acto. Aquí es donde la película da un giro a la izquierda yendo en una dirección bastante desquiciada y chocando de frente contra esos impulsos Shyamalanescos con diálogos trillados, serios y demaisado consciente de sí mismos con giros que no aterrizan tan bien como esperaban. Nuevamente, los actores hacen lo mejor que pueden con lo que les dan, pero su talento solo puede llevarlos tan lejos.

Sin meternos demasiado en spoilers, casi todas las críticas que he leído tienen que ver con los últimos 30 minutos y es fácil ver por qué esto ha dividido a la mayoría de la audiencia. Los giros que se supone que deben ser impactantes pueden ser descubiertos desde mucho antes, mientras que otros cambios de último minuto salen absolutamente de la nada, queriendo ser presentados de una manera impactante, pero cayendo si ninguna fuerza.

Algunos personajes son tratados con conclusiones inesperadas pero poderosas, mientras que uno en particular tiene un final tan cruel y anticlimático que me siguió molestando hasta después de que los créditos aparecieron, dejando finalmente un ligero mal sabor de boca a la obra completa.

A pesar de todo esto, estoy fascinado por el resultado y francamente, encantado. Es tan comprometido con sus ideas, aun cuando no parecen ser las mejores, que sólo me queda admirar algunas de las elecciones hechas por Shyamalan. Al final del día, tengo respeto por el mundo que ha creado y estoy seguro de que será una cinta que volveré a ver con un sentimiento de arrepentimiento por lo que podría haber sido y amor por lo que es.

Resultado: 4 sándwiches y medio de mantequilla de maní con mermelada de 57

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s