ACTO IV: Star Wars: Episodio I – La Amenaza Fantasma

LA HISTORIA

Dos Jedi escapan de un bloqueo hostil para encontrar aliados y un niño que podría traer equilibrio a la Fuerza, pero los latente Sith resurgen para reclamar su antigua gloria.

LO BUENO

Ser fanático de Star Wars se ha convertido en un concepto agotador. Después del lanzamiento de The Force Awakens, este grupo de fans ha reforzado su existencia como un excelente ejemplo de lo que se conoce como el fandom tóxico. Sin embargo, el comienzo de esta animosidad se remonta en parte a su trilogía precuela y al lanzamiento del infame Episodio I – La Amenaza Fantasma.

Pero me estoy adelantando.

En 1973, el joven cineasta George Lucas lanzó su segunda película con gran éxito (American Graffiti) y comenzó a trabajar en su proyecto de pasión: Las Aventuras de Luke Starkiller, Tomado del Diario De Los Whills, Saga I: Las Guerras de las Galaxias (sí, eso es real)

Debido a que su tratamiento original de la historia contenía demasiada información – y para seguir los pasos de sus inspiraciones, Flash Gordon y la serie de novelas de John Carter de Marte del autor Edgar Rice Burroughs, las cuales se dividian en varias partes o “episodios” – Lucas consideró originalmente entregar 12 películas en total sin siquiera saber lo que implicarían los otros 11.

En 1978, después de que Las Aventuras de Luke Starkiller… se acortara misericordiosamente a Las Guerras de las Galaxias y tuviera su lanzamiento, George Lucas se encontró escribiendo una secuela a su gran éxito de taquilla. Mientras consideraba en cómo avanzar la historia, el director pensó en un giro que cambiaría el futuro de la franquicia: Darth Vader es el padre de nuestro héroe Luke Skywalker y es un ex Jedi llamado Anakin Skywalker.

Arte conceptual original de Ralph McQuarrie

Con una historia de fondo establecida, decidió incorporar su idea original de hacer varias cintas en este universo y retituló el original a Star Wars: Episodio IV – Una Nueva Esperanza alrededor de 1981, con la intención de filmar más tarde la trilogía de la precuela que mostraría cómo Anakin se convirtió en Darth Vader y luego una trilogía secuela que continuaría la historia de Luke.

En 1983 y durante el lanzamiento del Episodio VI – El Regreso del Jedi, Lucas había cambiado de opinión nuevamente sobre las trilogías de la precuela y la secuela, y decidió terminar efectivamente la saga cinematográfica de Star Wars con este capítulo.

Sin embargo, la presencia de la franquicia solo se fortaleció después del lanzamiento del Episodio VI con el universo viendo una expansión que incluía cómics, novelas, videojuegos, juguetes, entre otros medios. Sin embargo, George Lucas estaba bien con dejarlo así y pasar a otras cosas …

Por un tiempo.

Al darse cuenta de que todavía había una audiencia tan masiva para todo lo que estuviera relacionado con Star Wars (y, uno puede imaginarse, la posibilidad de obtener obscenas cantidades de dinero) junto con los avances en efectos generados por computadora (CGI), Lucas decidió revivir las precuelas que se centraban en el descenso de Anakin Skywalker a la villanía.

En 1993, Lucasfilm anunció Star Wars: Episodio I – El Principio (aparentemente, los títulos iniciales nunca fueron una fortaleza para el Sr. Lucas) y la primera vez en 14 años, “Hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana” se encontró siendo escrito en un trozo de papel una vez más el 1 de noviembre de 1994.

Originalmente, Lucas solo tenía la intención de supervisar la nueva trilogía, escribiendo y produciendo, e incluso pidio a sus amigos Steven Spielberg, Robert Zemeckis y Ron Howard que dirigieran. Todos declinaron declarando que sentían que la tarea era demasiado abrumadora.

Desde la preproducción hasta la postproducción, Episodio I tardó 5 años en completarse. No hace falta decir que las expectativas de los fanáticos eran enormes antes del lanzamiento. Star Wars: Episodio I – La Amenaza Fantasma fue lanzada el 19 de mayo de 1999.

Como se esperaba, los récords de taquilla fueron destruidos y fácilmente se convirtió en la película más exitosa de ese año recaudando más de $ 900 millones de dólares. Su recepción de críticos y fanáticos, sin embargo, fue otra historia.

Hasta el lanzamiento de The Rise of Skywalker, La Amenaza Fantasma tuvo las peores reseñas en sitios como Rotten Tomatoes con un 53% y todavía se considera el punto más bajo de la franquicia.

Bueno, casi el más bajo …

Los fanáticos estaban indignados por la introducción de historias que consideraron inútiles, como la explicación de cómo funciona la Fuerza a traves de midiclorianos, un tono infantil representado por Jar-Jar Binks y su clan Gungan y el mal manejo del personaje de Anakin Skywalker entre muchos, muchos otros problemas.

Y, sin embargo, fuera de la trilogía de la precuela, todavía contiene algunos de los elementos más emblemáticos de toda la saga y su influencia aún se puede sentir en nuevos proyectos de Star Wars.

Así que, veamos…

LO BADILLO

Darth Maul

Darth Maul es una prueba de que un diseño visual fuerte puede superar un papel reducido con tiempo de pantalla limitada.

Concebido por Lucas para ser “una figura de tu peor pesadilla“, la popularidad de Maul puede atribuirse principalmente a su look. Su estética mezclada con el imponente rendimiento físico del artista marcial Ray Park y la voz barítono de Peter Serafinowicz lo convierten en quizás el villano más visualmente deslumbrante de la saga junto a Darth Vader.

A pesar de aparecer en la pantalla durante solo 7 minutos, tener tres dialogos y ser asesinado sin piedad al final de la película, el villano de aspecto diabólico tuvo un impacto tan grande que los fanáticos pidieron una reaparición del aprendiz Sith. En 2012, obtuvieron su deseo cuando el programa animado The Clone Wars lo trajo de vuelta a la vida e incluso llegaría a aparecer en Solo: A Star Wars Story de 2018.

Maestro y Padawan

Podría decirse que George Lucas tomó algunas de sus mejores decisiones de reparto al colocar al aclamado actor Liam Neeson y al joven (en ese entonces) actor escocés Ewan McGregor en los papeles del Maestro Jedi Qui Gon-Jinn y su aprendiz Obi Wan-Kenobi, respectivamente.

En ese momento, las carreras de ambos actores eran muy distintos de lo que son hoy. Neeson aún no se había convertido en un meme ambulante debido a Busqueda Implacable, y era conocido más por sus papeles dramáticos y aclamados en películas como La Lista de Schindler y Michael Collins, mientras que McGregor era un actor vanguardista que favorecía a personajes más oscuros en sus colaboraciones con el director Danny Boyle en Trainspotting y A Life Less Ordinary.

Esto permitió que la trilogía de la precuela fuera tomada en serio (en un principio) y los actores aportaron un sentido de sinceridad y nobleza, similar a lo que Alec Guiness había hecho en 1977. Aunque Qui Gon-Jinn no sobrevivió Episodio I, McGregor continuó, expandiendo su papel con dos secuelas y ambos personajes terminaron convirtiéndose en favoritos de los fanáticos.

Duel of the Fates

Si uno le preguntara a un fan de Star Wars qué si funcionó con esta precuela, dos escenas vienen a la mente inmediatamente. Una de ellas es la batalla entre los Jedi Qui Gon-Jinn y Obi Wan-Kenobi contra el aprendiz Sith Darth Maul.

Uno de los aspectos que más entusiasmaron a los fanáticos de explorar el pasado fue la oportunidad de ver a los Jedi en su mejor momento. A lo largo de la trilogía original, el público solo escuchaba sobre la magnificencia y el esplendor de estos nobles Caballeros Jedi y las increíbles batallas en las que participaron, pero solo conocieron las versiones envejecidos y jubilados como Ben Kenobi y Yoda.

Lucas y el coordinador de stunts Nick Gillard aprovecharon esto para darle a los duelos de sables de luz un giro. Gillard creó una nueva forma de luchar que fusionó varios estilos de espadas y el resultado fue una batalla brutal y rápida a diferencia de todo lo que habíamos visto hasta ese momento en la saga, elevado aún más por la música icónica, operística y grandiosa del compositor John Williams.

Carreras de Pod

La otra escena es la carrera de Pods. Más que la pelea de Duel of Fates, esto representó un desafío y una apuesta más grande. Claramente inspirada en la carrera de Ben-Hur, la escena encuentra al joven Anakin Skywalker involucrado en una carrera peligrosa que podría ganarles la libertad a él y a su madre.

Los efectos visuales todavía se encontraban en su infancia cuando La Amenaza Fantasma estaba siendo desarrollada, lo que significa que todo el equipo de efectos visuales ni siquiera estaba seguro de que la escena funcionaría. La postproducción tomo dos intensos años y necesitó de un nuevo software junto con una investigación interminable.

Sin embargo, hay otro componente vital que hace que la carrera funcione tan bien: el diseño de sonido. El reconocido editor de sonido Ben Burtt y Lucas se aseguraron de que cada pod y su motor tuvieran un sonido distinto, dandole a cada piloto una personalidad marcada y asegurando que el público no se perdiera en la escena en medio de tanta maquinaria ruidosa.

La unión de estos dos elementos creó una secuencia colorida, enérgetica y entretenida cuyos efectos visuales aún son geniales.

También ayuda tener buenas altavoces.

Ahmed Best


Es fácil arrojar odio y veneno hacia cualquier tipo de arte sin tener en cuenta aquellos responsables de darle vida. El actor Ahmed Best tenía 24 años cuando fue elegido para aparecer en la nueva entrega de Star Wars para interpretar a un innovador personaje alienígena llamado Jar Jar Binks. En ese momento, creía que era el papel sería la aventura de su vida.

No sería así.

El primer personaje completamente generado por computadora en una película, la torpe criatura se tornó rápidamente no solo en el personaje más odiado en el universo de Star Wars, sino quizás en toda la historia del cine. Binks se convirtió en un símbolo de todo lo que percibía como malo de las precuelas, ya que sentían que lo volvía demasiado infantil y sin sentido, además de ser percibido como una caricatura racista.

Solo puedo estar de acuerdo con lo que Lucas dijo sobre los fanáticos enojados de Star Wars, “Las películas son para niños pero no se quieren admitir eso…“. En realidad, Best hizo un gran trabajo de lo que se requería de él; retratar un personaje cómico que era dirigido directamente hacia niños.

Las críticas fueron tan severas que Ahmed vio su papel en las secuelas reducido enormemente. Todo esto terminó afectando tanto la vida personal como la carrera de Best, lo que incluso llevó al actor a considerar el suicidio.

Afortunadamente, no sucedió y el personaje ha visto una especie de redención después de que George Lucas y Frank Oz (la voz de Yoda) declararon que Jar Jar es su personaje favorito. Ahmed Best regresará al mundo de Star Wars como anfitrión de un programa de juegos de Disney+ llamado Jedi Temple Challenge.

Las Tomas

EL DIALOGO

QUI GON-JINN
La capacidad de hablar no te hace inteligente.

YODA
El miedo lleva a la ira. La ira lleva al odio. El odio lleva al sufrimiento.

LA MÚSICA

El legendario compositor John Williams regresó una vez más para musicalizar la Galaxia muy muy lejana y sí, es tan bueno como uno esperaría de un hombre que ha sido nominado para los Premios de la Academia la asombrosa cantidad de 52 veces.

Esta vez, Williams empleó más instrumentos electrónicos como sintetizadores para “capturar la fuerza mágica y mística que una orquesta normal no podría haber podido proporcionar“, y crear una atmósfera que era “más misteriosa, mística y menos militar” de lo que se escuchaba en la trilogía original.

Lucas y Williams sabían que este sería el soundtrack más importante en la trilogía, ya que las siguientes dos entregas incorporarían en gran medida varios temas presentados aquí. “Duel of the Fates” inmediatamente se convirtió en un track iconica con los fanáticos y sirvió como el “sencillo” para la cinta, una práctica que se seguiría en los Episodios II y III con gran efecto.

  • Duel Of the Fates

LO DEMÁS

  • Michael Jackson estaba interesado en retratar a Jar Jar Binks, pero George Lucas sintió que su estatus de celebridad distraería de la película.
  • Durante el rodaje, Ewan McGregor hizo ruidos de sable láser mientras se batía en duelo. George Lucas explicó muchas veces que las personas de efectos especiales agregarían esto más adelante. Ewan dijo “Me seguí dejando llevar“.
  • Los sets se construyeron solo hasta la parte superior de las cabezas de los actores, y los gráficos de computadora completaron el resto. Liam Neeson era tan alto que le costó al equipo $150,000 adicionales en construcción.
  • El comunicador de Qui-Gon Jinn (Liam Neeson) es una navaja de afeitar Gillette Sensor Excel para mujeres redecorada.
  • Jake Lloyd ha dicho que se retiró de la actuación debido al trauma que experimentó después de interpretar a Anakin Skywalker. Según Lloyd, otros niños constantemente se burlaban de él sobre el papel. Por ejemplo, harían sonidos de sable láser cada vez que pasaba. Lloyd también dijo que la situación empeoró porque, en su opinión, la película no cumplió con las expectativas de los fanáticos. A pesar de esto, Lloyd ha retomado el papel de Anakin en varios videojuegos y ha aparecido en las convenciones y eventos de Star Wars.

LA CONCLUSIÓN

One thought on “ACTO IV: Star Wars: Episodio I – La Amenaza Fantasma

  1. Es triste saber que la crítica afectó tanto a Ahmed y Jacke. Sigue y seguirá siendo de mis películas favoritas, tanto que cuando salió la versión 3D (se que muchos la odiaron) corrí por mi boleto para poder vivir una vez más el ver esa película en el cine. ❤

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