RESEÑA: The Gentlemen

LA HISTORIA

Un expatriado estadounidense intenta vender su imperio de marihuana altamente rentable en Londres, provocando conspiraciones, esquemas, sobornos y chantajes en intentos de robarle su dominio.

LO BUENO

Uno pensaría que vivir varios años cerca de la realeza inglesa no te llevaría a una carrera basada en analizar el inframundo criminal y gángster de Londres. Sin embargo, este fue el camino elegido por el director Guy Ritchie.

Con una ascendencia que va directamente al rey Eduardo I de Inglaterra, Ritchie estuvo constantemente rodeado de aristocracia cuando era niño. Con solo cinco años, sus padres se divorciaron, cada uno volviendo a casarse con individuos ricos e influyentes dentro de la política. Incluso asistió a importantes colegios hasta los 15 años, cuando fue expulsado por consumo de drogas y dislexia severa.

Guy Ritchie en el set de Lock, Stock and Two Smoking Barrels

Durante este tiempo, Ritchie admitió haber estado con algunas multitudes menos que honorables, multitudes que influirían en sus cintas características, comentando “Si no has vivido, estás sacando ideas de las películas de otras personas”. A los 25 años, después de una serie de trabajos de bajo nivel, su interés en la cinematografía despertó y fue contratado por un amigo para ser corredor (el miembro mas junior de un equipo de televisión o cine).

Pronto comenzó a dirigir comerciales y videos musicales y luego irrumpió en el cine con su corto The Hard Case en 1995. A pesar de causar una impresión con su cortometraje, le tomaría varios años obtener financiamiento para lo que sería su debut cinematográfico; Lock, Stock y Two Smoking Barrels, lanzado en 1998. Inmediatamente estableció la dirección cinética, edición frenética y el amor por los esquemas criminales de los cockney (Londinenses caracterizados por su acento popular) del cineasta contados a través del cine coral. También demostró ser un éxito comercial recaudando $28 millones de dolares con un presupuesto de $1.35 millones.

En 2000 lanzó su película más popular e icónica, Snatch. Lamentablemente, su tercera película, una colaboración con su entonces esposa, Madonna, Swept Away, fue un fracaso comercial y crítico masivo, siendo considerada una de las peores películas jamás hechas y recaudando solo un poco más de $1 millón de dólares de un presupuesto de $10 millones. Revolver (2005) y RocknRolla (2008) fueron un intento de volver a sus raíces de comedia negra, pero también encontraro poco éxito con audiencias.

Sin embargo, la carrera de Ritchie volvería a subir cuando entró a la arena del cine “blockbusters” con Sherlock Holmes de 2009. El éxito crítico y comercial de esta adaptación lo encontraría dirigiendo un par de cintas de gran presupuesto que también fueron grandes victorias, como la secuela Sherlock Holmes: A Game of Shadows (2011) y la adaptación de Disney, Aladdin (2019). Desafortunadamente, no se puede decir lo mismo sobre The Man From U.N.C.L.E. (2015) y King Arthur: Legend of The Sword (2017), ya que ambos fueron considerados los mayores fracasos de sus respectivos años, a pesar de ser mucho mejores de lo que su número de taquilla sugeriría.

En 2018, Ritchie anunció su regreso al género que ayudó a popularizar, además de tomarse un descanso muy necesario de manejar grandes cantidades de dinero y administrar enormes producciones, con su quinta entrega sobre criminales: The Gentlemen.

LO BADILLO

Los Caballeros

Hay una serie de razones para estar emocionados de ver a Ritchie regresar al género que lo hizo famoso.

El primero es su capacidad de elegir un grupo de actores fantásticos y talentosos para dar vida a sus personajes coloridos. Esta vez, eso incluye a Matthew McConaughey y Charlie Hunnam como nuestros “héroes”, Michelle Dockery como la esposa fría de McConaughey, Henry Golding como un bastardo villano, Hugh Grant como un bastardo detective privado sin escrúpulos y la estrella de esta película, Colin Farrell.

Cada actor hace un trabajo maravilloso, claramente diviertiendose y encajando perfectamente en el mundo de Ritchie como estos hombres machos y mujeres duras, escupiendo encantadoras líneas de diálogo que solo podrían haber salido de la mente de este director.

Ritchie Talk

Lo que nos lleva a la alegría número dos: el diálogo.

Pocos directores tienen una forma tan indeleble de poner palabras en papel y luego traducir esas palabras a la pantalla, convirtiéndola simultáneamente en una experiencia agradable para el público y haciéndoles pensar “¿quién carajos habla así?” mientras también desean que todos hablaramos así. Guy Ritchie es sin duda uno de ellos e incluso esa habilidad aún se podía encontrar en sus producciones “para toda la familia” y de gran presupuesto.

Sin embargo, aquí, volviendo a sus raíces más oscuras y adultas, el director inglés es libre de desatar su forma poética habitual de hablar, haciendo que sus maravillosos actores propongan numerosas, creativas y deliciosas formas de decir palabras desagradables a través de gruesos acentos cockney.

Regreso A Sus Raíces

La alegría número tres es la capacidad del cineasta para hacer que las tramas criminales, las traiciones dobles, triples y las desgracias sean muy divertidas. Con tantos personajes en el tablero, Ritchie teje una historia intrigante llena de trampas, accidentes fatales y giros que salen de los imperios ilegales del tráfico de marihuana.

Aunque es cierto que algunos de los giros tomados por la historia son predecibles, nunca deja de ser un viaje entretenido que vale la pena tomar.

El Efecto Guy Ritchie

El único elemento que nunca cambió y que ha permanecido destacado durante su carrera es su sentido del estilo cinematográfico. Lleno de edición rápida, hermosa fotografía, uso elegante de la música y un ritmo a velocidad de relampagos a su historia, sus películas garantizarán al menos que nuestros ojos y oídos nunca se aburrirán.

The Gentlemen no es una excepción y, junto a un elenco maravilloso, diálogos pegadizos y una historia divertida, es una valiosa adición a la filmografía de Guy Ritchie.

LA MÚSICA

Típico de sus otras imágenes, The Gentlemen emplea un soundtrack minimalista, amenazante y, a veces, explosivo, en esta ocasión cortesía del compositor Chris Benstead, que queda acorde con una violenta película de gángsters rodeada de una serie de hits de rock, pop, hip-hop y electrónicos.

Como de costumbre, Ritchie ha elegido un grupo de canciones que se ajustan perfectamente a las imágenes que se muestran en la pantalla y que elevan su nivel de “genialidad”.

  • Cumberland Gap – David Rawlings
  • Shimmy Shimmy Ya – El Michels Affair
  • A Proper Handsome C**t

EL DIÁLOGO

ROS
¿Entonces mataste a alguien?


RAY
No, fue la gravedad lo que lo mató

ERNIE
¿Me acaba de llamar cabrón negro? ¡Eso es racista!


COACH
No, no lo es. Eres negro y eres un cabrón.

COACH
Su nombre es Phuc, pero deletreado con un “ph”, por lo que suena como fook.


PHUC
¡Por favor!


COACH
Muy bien, Phuc, “phucing” calmate.

THE BETWEEN

  • Hugh Grant filmó sus escenas con Charlie Hunnam en 5 días y tuvo que entregar más de 40 páginas de diálogo durante del rodaje.
  • Cuando Michael (McConaughey) regresa a su pub, se puede ver una camioneta ‘Cervecería Gritchie’ afuera. Gritchie Brewing Company es propiedad del director Guy Ritchie.

FINAL THOUGHTS

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