Acto VII: El Código Da Vinci

LA HISTORIA

Un asesinato en el interior del museo Louvre y pistas en las pinturas de Da Vinci conducen al descubrimiento de un misterio religioso protegido por una sociedad secreta durante dos mil años, que podría sacudir los cimientos del cristianismo.

LO BUENO

¿Quién se hubiera imaginado que invocar el nombre de Jesucristo fuera de La Biblia traería tanta controversia, negatividad e incluso odio?

Sin embargo, ese es lo que parece suceder siempre que obras de literatura y el cine como Life of Brian de Monty Python, Dogma o incluso la serie de Harry Potter se enfrentan con creencias religiosas y espirituales, trayendo reacciones apasionadas y defensivas de diferentes grupos religiosos.

En 2003, El Código Da Vinci se agregó a esa lista.

Escrita por el autor estadounidense Dan Brown, la novela encuentra al profesor y simbólogo de Harvard Robert Langdon y a la criptóloga francesa Sophie Neveu en la búsqueda del Santo Grial – representado aquí no por una copa que otorga la vida eterna, sino por el linaje de Jesucristo – siguiendo pistas dentro de las obras de arte de Leonardo Da Vinci y mientras huyen de la policía tras ser implicados en un asesinato.

Author Dan Brown

Como era de esperar, una historia que propone a Jesús no sólo como un hombre normal sino uno casado y con hijos no fue bien recibida por la comunidad Cristiana y Católica, quienes criticaron y condenaron duramente la novela.

Como también se espera con controversias, ayudó a impulsar las ventas enormemente, vendiendo más de 100 millones de copias en todo el mundo hasta la fecha, convirtiéndola en una de las novelas más exitosas de todos los tiempos.

Con ese éxito, era sólo cuestión de tiempo antes de que Hollywood tocara la puerta de Brown para hacer una adaptación a la pantalla grande. Y así lo hicieron, trayendo consigo un cheque de $6 millones de dólares.

Brown tomó el cheque.

Poco después de que se vendieran los derechos de la adaptación a Sony Pictures, se incorporó como director al ganador del Premio de la Academia Ron Howard (Apollo 13, A Beautiful Mind), quien a su vez reunió a un impresionante elenco internacional de estrellas liderado por Tom Hanks como Robert Langdon y Audrey Tautou como Sophie Neveu, con papeles secundarios para Ian McKellen, Jean Reno, Alfred Molina y Paul Bettany.

Tom Hanks y el director Ron Howard

El rodaje comenzó durante el verano de 2005 en el Museo del Louvre en París en donde se tuvo que usar una réplica de La Mona Lisa como iluminación, para evitar dañar la obra de arte. Debido a su naturaleza controvertida, algunos lugares negaron el acceso a los cineastas, lo que los obligó a construir recreaciones precisas en Pinewood Studios, mientras que otros como la Catedral de Winchester les otorgaron permiso para filmar, para después armar una campaña que intento desacreditar y criticar el libro usando el dinero que se les dio.

El 17 de mayo de 2006, la cinta tuvo su estreno en el prestigioso Festival de Cine de Cannes, donde se encontró con una reacción inesperada: risas. Una vez que se lanzó en todo el mundo el 19 de mayo de 2006, las reacciones críticas no mejoraron, obteniendo un índice de aprobación de tan solo 26% en Rotten Tomatoes.

A pesar de ser destruido por los críticos, enfrentar constantes protestas durante proyecciones y ser prohibida en más de 14 países, El Código Da Vinci demostró ser un éxito de taquilla, recaudando más de $750 millones de dólares en todo el mundo y recibiendo dos secuelas (ligeramente mejor recibidas), un próximo programa de televisión e incluso una obra de Broadway.

Después de todo, toda publicidad es buena publicidad.

LO BADILLO

PROFESOR ROBERT LANGDON

En los libros, Robert Langdon es descrito de manera poco imaginativa pero comprensible como “Harrison Ford en Harris tweed (abrigos de lana)”, ya que Ford suele ser la primera cara que se viene a la mente cuando pensamos en “profesor de historia que se encuentra en la búsqueda de artefactos sagrados y míticos”.

Afortunadamente, los realizadores eligieron otro camino y le ofrecieron el papel al legendario dos veces ganador del Oscar, Tom Hanks (y su magnífico cabello co-estelarizando aquí). Incluso si se hace una lista de los muchos problemas que afectaron a la película, ni el personaje ni el actor merecen formar parte de esa lista.

Aunque las novelas presentan a Langdon como una mezcla entre Indiana Jones y Sherlock Holmes, las adaptaciones atenúan esa naturaleza romántica y física para hacer lucir la cualidad del “hombre común” que Hanks captura sin esfuerzo en sus interpretaciones y al mismo tiempo refuerza la idea que el conocimiento y la inteligencia del profesor son claves para su supervivencia en situaciones de vida o muerte, creando un tipo de héroe de “acción” mucho más interesante de lo que se suele ver en este género.

Además, el hombre probablemente merece un tercer Oscar solo por decir el diálogo “Eres el último descendiente vivo de Jesucristo” de una manera convincente.

LA BÚSQUEDA DEL SANTO GRIAL

La serie de Indiana Jones, Romancing the Stone, The Treasure of Sierra Madre, National Treasure… Soy un fanático de las películas de búsqueda de tesoros. Si tu película involucra a personas cazando tesoros, artefactos perdidos y/o resolviendo conspiraciones, automaticamente le daré una oportunidad.

Aunque El Código Da Vinci ha sido acusada de ser nada más que una clase de historia aburrida, nefasta e inexacta, pienso que así como Langdon fue un soplo de aire fresco en este género, lo mismo puede decirse de cómo se trató la búsqueda del Santo Grial.

Mientras que las cintas antes mencionadas se basan en evadir trampas imposibles, secuaces malvados, tener peleas cada 15 minutos y secuencias de acción elaboradas (y las amo por eso), El Código Da Vinci rara vez siente la necesidad de recurrir a esto, centrándose en su lugar en la investigación, la discusión y el uso del conocimiento (incluso si lo que se discute no sea históricamente cierto).

Se separa de los trabajos anteriores al involucrar a su audiencia de una manera más reflexiva, invitándolos a cuestionar la historia a través de la literatura y el estudio en lugar de simplemente entretener a través de explosiones y persecuciones de coches (y también los amo por eso).

LA ÚLTIMA CENA

Ninguna escena captura esto mejor que el momento en la que nuestros protagonistas no hacen nada más durante 10 minutos que desbaratar y diseccionar La Última Cena de Leonardo Da Vinci por sus posibles mensajes secretos.

Es, quizás, el momento que convenció o perdió al público. O estabas completamente absorto por la lección de “historia” dada por la voz tranquilizadora de Ian McKellen o ya estabas roncando. Yo fui parte del primer grupo.

Después de todo, el éxito de la novela (así como el de la película) proviene en parte de su explotación de nuestra fascinación colectiva por las conspiraciones y los significados ocultos.

Por supuesto, también fue uno de los elementos más criticados cuando se lanzó inicialmente debido a sus inexactitudes históricas, pero no puedo evitar disfrutar de la enérgica actuación de McKellen, las pistas visuales de Howard y la música melodramática de Zimmer. Además, si ayudó a que incluso una persona abriera un libro de historia, valió la pena.

CHEVALIERS DE SANGREAL

Aunque la banda sonora completa merece un lugar dentro de esta lista, es el final conmovedor titulado Chevaliers de Sangreal que fácilmente sigue siendo el punto culminante. La poderosa e inspiradora canción de cuatro minutos resultó ser tan popular que luego se convertiría en el tema musical oficial de Robert Langdon para las secuelas y su aparición es garantizada en cada evento en vivo del compositor.

Dentro del contexto de la historia, es un signo de exclamación final electrificante y edificante después de pasar dos horas y media (o tres, si estás viendo la versión extendida) en esta búsqueda mientras corremos junto a Langdon por las calles de París, con tanto el público como el profesor descubriendo lentamente el giro final de Dan Brown: el verdadero lugar de reposo de El Santo Grial.

Las Tomas

El Diálogo

ROBERT LANGDON
Este es el icono original para el hombre. Es un falo rudimentario.

SOPHIE NEVEU
Muy al grano.

SIR LEIGH TEABING
Sí, en efecto.

ROBERT LANGDON
Esto se conoce como la cuchilla. Representa agresión y hombría. Es un símbolo que todavía se usa hoy en día en los uniformes militares modernos.

SIR LEIGH TEABING
Sí, cuantos más penes tengas, mayor será tu rango. Los niños serán niños.

ROBERT LANGDON
Nadie odia la historia. Odian sus propias historias.

CAPITÁN BEZU FACHE
Me usaste

OBISPO MANUEL ARINGAROSA
Dios nos usa a todos

La Música

Teniendo en cuenta el impresionante, icónico e influyente cuerpo de trabajo de Hans Zimmer que incluye las bandas sonoras de las franquicias de The Dark Knight y Pirates of the Caribbean, Gladiator, The Lion King e Inception, decir que su música para El código Da Vinci se destaca como una de sus entregas recientes más memorables es impresionante.

Con un núcleo claramente religioso y un sabor operístico, Zimmer une maravillosamente la brecha entre los temas espirituales presentes en la historia y sus elementos de suspenso mediante el uso de instrumentos que podemos encontrar en cualquier iglesia y un estilo de suspenso.

Desde los coros trágicos y angelicales que encontramos en Kyrie For The Magdalene, los violines tensos y rítmicos de Beneath Alrischa hasta el emocionante final de Chevaliers de Sangreal, el talento del compositor se aprovecha de manera excelente en el controvertido éxito de taquilla.

  • Kyrie For The Magdalene – Hans Zimmer
  • Beneath Alrischa – Hans Zimmer
  • Chevalier de Sangreal – Hans Zimmer

LO DEMÁS

  • El creador de 24 (2001) Joel Surnow pensó que El Código Da Vinci proporcionaría una gran base para la tercera temporada del programa. Surnow le preguntó a su jefe, el productor Brian Grazer, sobre la adquisición de los derechos cinematográficos del libro. Dan Brown no tenía la intención de que su libro fuera adaptado para un programa televisivo y rechazó su oferta. Varios meses después, Sony Pictures pagó los $6 millones por el libro y contrató a Brian Grazer como productor.
  • Bill Paxton (Twister, Titanic) fue la primera opción de Ron Howard para Robert Langdon, pero el actor tuvo que rechazarlo debido a conflictos de grabación.
  • Brian Grazer canceló veintisiete entrevistas en Cannes, para minimizar las controversias circundantes que esta película ya había generado.

LA CONCLUSIÓN

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